Cuando hablamos de Reflexoterapia,
en general hacemos referencia a una técnica
terapéutica que se basa en la estimulación
manual de los llamados puntos y zonas reflejas
con lo que se logra una acción indirecta
sobre distintos órganos, tejidos y condiciones
de todo nuestro ser, obteniendo de esto una autorregulación
en las funciones y por lo tanto una mejora en
nuestros padecimientos. Con esta técnica
se pueden detectar problemas de salud en su estado
más precoz por lo que se convierte en una
forma eficaz de prevenir problemas más
serios.
Ahora bien esta seria una descripción bastante
somera de las reflexoterapias. Sucede que explicar
de una forma más convincente y con bases
más sólidas demanda el conocimiento
de algunos factores por parte de quien lee o escucha
por primera vez esto.
Quizás la definición más
cercana la ha dado J. Bossy…
“captar, amplificar
distribuir la energía de la vida en el
organismo es el objetivo de las reflexoterapias.
Por el mismo mecanismo que el cuerpo pone de manifiesto
las condiciones internas en signos externos, también
es posible que desde las mismas estructuras reactivas
en la periferia se consigan acciones reflejas
sobre los órganos internos afectados”…
Fundamentos
La Reflexoterapia
se fundamenta en la representación del
centro en la periferia de tal forma que trabajando
en manos y pies – la periferia – podemos
alcanzar el centro – el órgano afectado.
Las cartografías que existen no son más
que representaciones graficas más o menos
exactas o pantallas (somatotopias) sobre las que
se expresan microsistemas relacionados, en forma
bidireccional, con órganos, aparatos o
sistemas funcionales.
La acción sobre estos microsistemas (puntos,
zonas) implica que su estimulo debe evocar una
respuesta fisiológica sobre el órgano
o estructura explorada. Esta respuesta puede variar
notablemente dependiendo de muy diversos factores,
pero que en general tiende al reestablecimiento
de la homeostasis (estado de equilibrio en el
cuerpo con respecto a distintas funciones y a
la composición química de los líquidos
y tejidos. También puede ser definido como
proceso por el cual se mantiene este equilibrio).
Un poco de historia...
Buscar los orígenes de las reflexoterapias
es casi tan difícil como hurgar en la historia
de la humanidad. Todas las culturas antiguas presentan
indicios de haber utilizado los medios que la
naturaleza les ofrecía para aliviar sus
males. No es muy difícil imaginar que además
de plantas y hierbas el hombre comenzó
a utilizar sus manos, primero intuitivamente,
sobre las zonas del cuerpo que le dolían
o donde presentaba malestares. De hecho existen
numerosas evidencias de esto.
Ahora bien la transferencia de energía
universal a través de las manos de un operador
de Reiki, reestablece esa circulación ayudando
enormemente en la recuperación y logrando
inducir o guiar a los propios sistemas hacia el
reestablecimiento de la salud y el bienestar,
no solo físico sino también mental
y espiritual.
Existen también antecedentes de que hace
ya aproximadamente unos 5000 años en la
India y en China se practicaba una terapia efectiva
mediante la presión de puntos concretos
situados en las manos y en los pies. Se trataba
de una técnica que se utilizaba con fines
preventivos pero que también para diagnosticar
las diferentes enfermedades.
Una mención especial en este apartado
merecen los trabajos que el Dr. Fitzgerald (1872-1942).
Observo en sus pacientes que algunos experimentaban
dolores agudos, otros sufrían mucho menos.
Descubrió que estos últimos habían
comprimido algunos puntos de sus cuerpos (las
yemas de sus dedos sobre los apoyabrazos de los
sillones de cirugía) antes de someterse
a la operación de nariz y garganta, logrando
de esta manera un alivio del dolor durante y después
de la misma.
Al examinar las regiones donde la presión
producía una sensación de anestesia
o alivio del dolor, el Dr. Fitzgerald descubrió
que el cuerpo humano podía dividirse en
diez secciones longitudinales iguales (cinco a
cada lado del cuerpo) desde cada uno de los dedos
de los pies y manos hasta la bóveda craneana.
Estas sesiones incluyen a la superficie y al interior
del cuerpo por igual, es decir cada sesión
contiene desde la piel hasta los órganos,
glándulas, tejidos, etc. que estén
incluidos dentro de cada banda longitudinal imaginaria.
Al presionar sobre ciertas partes de una región
es posible afectar o incidir en otras partes del
cuerpo, y la presión ejercida en varias
regiones a la vez puede combinarse para reforzar
el efecto.
Fitzgerald comenzó estas investigaciones
en 1913 siendo medico Jefe del departamento de
otorrinolaringología del St. Francis Hospital
de Connecticut (EE.UU.) y las publico junto con
el Dr. E.F.Bowers en 1917 en un libro titulado
Zone Therapie (Zona terapia).
Fitzgerald comenzó estas investigaciones
en 1913 siendo medico Jefe del departamento de
otorrinolaringología del St. Francis Hospital
de Connecticut (EE.UU.) y las publico junto con
el Dr. E.F.Bowers en 1917 en un libro titulado
Zone Therapie (Zona terapia).
Otros autores comenzaron también a publicar
obras sobre este tema, entre quienes debe destacarse
Joe Shelby Riley que introdujo los conceptos de
zona refleja y de sistema zonal y realizo una
gran tarea de divulgación de la terapia
zonal en general y de la Reflexoterapia Podal
en particular.
De todas formas, cuando la Reflexoterapia Podal
alcanza gran popularidad en EE.UU. es con Eunice
Ingham, discípula de Riley y autora de
dos famosos libros: Stories the feet can tell
(Historias que los pies pueden contar) y posteriormente
Stories the feet have told (Historias que los
pies han contado).
En la actualidad la Reflexoterapia Podal esta
ciertamente extendida en Europa, es practicada
mayormente por terapeutas. En España comenzó
a difundirse plenamente a partir del final de
los años setenta, aunque ya en el año
1930 algunos estudiosos apoyaban su validez.
Qué es un reflejo?
Un reflejo es una respuesta relativamente estereotipada
(mantenimiento de una misma actitud durante mucho
tiempo) y automática a un estímulo
especifico. Las características del estimulo
sensorial van a determinar el tipo de reflejo,
somático (corporal) o autonómico
(orgánico, visceral), mientras que su intensidad
condiciona la amplitud de la respuesta.
Desde un punto de vista mas neurofisiológico
podríamos definirlo como la capacidad de
evocar o generar una respuesta distante, a partir
de un estímulo local.
Para quiénes está
indicada?
Aunque solemos enumerar las indicaciones de la
Reflexología Podal en términos generales,
la experiencia nos indica que existen ciertas
patologías o dolencias para las cuales
es más efectiva y en otras no tanto.
En general, y para comenzar, es más recomendable
para pacientes que padecen:
Dolor por problemas posturales síndrome
cervical o lumbociático.
Dolores articulares en general.
Molestias digestivas, disfunciones secretorias,
motoras, etc.
Trastornos respiratorios no específicos,
como sinusitis, ciertas alergias, algunos tipos
de asma, etc.
Alteraciones funcionales y hormonales, particularmente
las relacionadas con el ciclo menstrual.
Cefaleas, migrañas y otros dolores sin
causa aparente.
Tratamiento del estrés y muchos desequilibrios
emocionales.
Alteraciones circulatorias periféricas,
hemorroides, etc.
Favorece notoriamente la eliminación de
toxinas y sustancias o partículas extrañas
del organismo.
Induce a una situación de relajación
muscular profunda, sensación de sopor muy
agradable y reactivación de las funciones
en general.
Luego la experiencia propia de cada Reflexólogo
indicara la mayor o menor sensibilidad para el
tratamiento de las diversas enfermedades o dolencias.
Existen contraindicaciones?
Existen algunas dolencias para las que esta contraindicada
la Reflexología Podal,
debido a circunstancias particulares que analizaremos
en particular.
Enfermedades Infecciosas:
en las enfermedades infecciosas además
del peligro de contagio el aumento de circulación
(obtenido por el tratamiento reflexológico,
puede contribuir a extender la infección.
Por el mismo motivo tampoco actuaremos en
pacientes que padecen cuadros febriles en
curso.
Coágulos sanguíneos,
émbolos, trombosis y varices peligrosas
en los miembros inferiores: teniendo
en cuenta el mismo fundamento que en el anterior,
es decir, el tratamiento Reflexológico
aumenta el flujo sanguíneo de manera
que ante la posibilidad de coágulos,
émbolos circulantes y de que los mismos
luego se atasquen en ramificaciones vasculares,
es desaconsejable la practica.
Condiciones que requieren
cirugía: Aunque podemos realizar
tratamientos hasta el día anterior
a una intervención quirúrgica
nunca debemos sugerir al paciente retrasar
o sustituir la misma por Reflexología
Podal ya que esas decisiones solo están
bajo la esfera del médico y nunca de
un Reflexólogo.
Diabetes Insulinodependiente:
En estos casos también esta contraindicada
debido a que con el aumento del flujo circulatorio
por el tratamiento, también se aumentan
los receptores para la insulina y la utilización
de la misma por lo que el paciente podría
sufrir un bajón hipoglucémico
importante.
Embarazos no estables:
sobre todo en los primeros meses de gestación
y cuando estos no son estables o existe algún
riego de aborto espontáneo nos abstendremos
de realizar tratamiento debido a que nuestra
acción pueda colaborar de alguna manera
en el desprendimiento del feto y su aborto
espontáneo.
Enfermedades cardíacas
agudas: Sobre todo en el Caso del infarto
agudo de miocardio (IAM) de evolución
menor a seis meses, también en este
caso el fundamento es que con un aumento del
flujo circulatorio puede perjudicar al músculo
cardiaco que aun no ha evolucionado favorablemente
o se ha repuesto de un infarto.