Músculos dorsales del tronco

Planos medios y profundos

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Los músculos profundos del dorso constituyen una arquitectura estratificada, organizada en planos anatómicos sucesivos desde la superficie hacia la profundidad. Al retirar el trapecio y el dorsal ancho, se revela una disposición precisa de grupos musculares —nucales, toracoescapulares, costales e intrínsecos— que configuran la estructura funcional posterior del tronco. Esta disposición refleja una lógica biomecánica: desde la movilidad craneocervical fina hasta la estabilización segmentaria de la columna vertebral y la dinámica respiratoria. Comprender estos planos no solo es esencial para el estudio anatómico, sino también para la práctica clínica, manual y terapéutica.

Los músculos profundos del dorso juegan un papel clave en la estabilidad vertebral. Este sistema se estudia en detalle dentro de nuestro Curso de Quiromasaje Profesional y en las formaciones de terapia manual avanzada.

Plano nucal: músculos esplenios y suboccipitales

El plano nucal corresponde a la región más craneal de la musculatura profunda del dorso. Tras retirar las capas superficiales, aparecen estructuras especializadas que estabilizan y controlan la movilidad de la cabeza y la columna cervical alta. Este plano incluye dos grupos principales: los músculos esplenios, que participan en la extensión y rotación cervical, y el grupo suboccipital, implicado en el control fino de la posición craneocervical.

  • Esplenio de la cabeza – extensión y rotación homolateral de la cabeza.
  • Esplenio del cuello – extensión y rotación cervical.
  • Recto posterior mayor de la cabeza – extensión y control de la charnela occipitocervical.
  • Recto posterior menor de la cabeza – estabilización fina del atlas y occipital.
  • Oblicuo superior de la cabeza – extensión y ligera inclinación lateral.
  • Oblicuo inferior de la cabeza – rotación de la cabeza sobre el atlas.

Desde el punto de vista clínico, este plano tiene una gran relevancia: su tensión excesiva puede relacionarse con cefaleas cervicogénicas, mareos de origen cervical y alteraciones propioceptivas. Su abordaje manual requiere precisión anatómica y comprensión funcional.

Origen Inserción Función Inervación
Esplenio de la cabeza
Ligamento nucal (porción inferior) y apófisis espinosas C7–T3/T4
Apófisis mastoides y tercio lateral de la línea nucal superior del occipital Extensión de cabeza; rotación e inclinación homolateral Ramos dorsales de nervios cervicales (C3–C6)
Esplenio del cuello
Apófisis espinosas T3–T6
Apófisis transversas C1–C3/C4 Extensión cervical; rotación homolateral del cuello Ramos dorsales de nervios cervicales (C4–C8)
Recto posterior mayor de la cabeza
Apófisis espinosa del axis (C2)
Línea nucal inferior (porción lateral) Extensión occípito-atloidea; ayuda a rotación homolateral Nervio suboccipital (C1, ramo dorsal)
Recto posterior menor de la cabeza
Tubérculo posterior del atlas (C1)
Línea nucal inferior (porción medial) Extensión suave y estabilización craneocervical; propiocepción Nervio suboccipital (C1, ramo dorsal)
Oblicuo superior de la cabeza
Apófisis transversa del atlas (C1)
Occipital, entre líneas nucales inferior y superior Extensión y ligera inclinación lateral de la cabeza Nervio suboccipital (C1, ramo dorsal)
Oblicuo inferior de la cabeza
Apófisis espinosa del axis (C2)
Apófisis transversa del atlas (C1) Rotación homolateral de la cabeza (atlas sobre axis) Nervio suboccipital (C1, ramo dorsal)
Vista anatómica del plano nucal que muestra los músculos esplenios y suboccipitales en la región posterior del cuello.

Músculos profundos del dorso: plano nucal que muestra los músculos esplenios y suboccipitales en la región posterior del cuello.

Ilustración anatómica de los músculos rectos y oblicuos de la cabeza en el plano suboccipital.

Músculos profundos del dorso: músculos rectos y oblicuos de la cabeza en el plano suboccipital.

Plano toracoescapular profundo: romboides y serratos posteriores

El plano toracoescapular profundo se encuentra inmediatamente por debajo del trapecio y el dorsal ancho. Está constituido principalmente por los romboides (mayor y menor) y los músculos serratos posteriores (superior e inferior).

Anatómicamente, este plano establece la conexión funcional entre la parrilla costal y la escápula, jugando un papel crucial en la posición escapular y en la ventilación accesoria.

A nivel neuroanatómico, destaca el paso del nervio dorsal de la escápula (C4–C5), que inerva ambos romboides y el elevador de la escápula, y los nervios intercostales (T2–T5 y T9–T12) que inervan los serratos posteriores. Además, este plano está cubierto por una lámina de la fascia toracolumbar, que lo separa de las capas más profundas.

Clínicamente, es un plano relevante por su implicación en dolor interescapular, restricción escapular y alteraciones respiratorias accesorias.

Origen Inserción Función Inervación
Romboides menor
Ligamento nucal y apófisis espinosas C7–T1
Borde medial de la escápula (porción superior) Aduce la escápula, eleva su borde medial y contribuye a la estabilidad escapular Nervio dorsal de la escápula (C4–C5)
Romboides mayor
Apófisis espinosas T2–T5
Borde medial de la escápula (porción inferior) Aduce la escápula, eleva la escápula y rota la cavidad glenoidea hacia abajo Nervio dorsal de la escápula (C4–C5)
Serrato posterosuperior
Ligamento nucal y apófisis espinosas C7–T3
Caras externas de las costillas 2 a 5 Eleva las costillas superiores → inspiración accesoria Nervios intercostales (T2–T5)
Serrato posteroinferior
Apófisis espinosas T11–L2
Caras externas de las costillas 9 a 12 Desciende las costillas → favorece la espiración activa Nervios intercostales (T9–T12)
Ilustración anatómica del plano toracoescapular con músculos romboides mayor y menor, mostrando su relación con la escápula.

Músculos profundos del dorso: Plano tóracoescapular: Músculos romboides mayor y menor.

Ilustración anatómica que muestra los músculos serrato posterosuperior y posteroinferior junto con la fascia toracolumbar.

Músculos profundos del dorso: músculos serratos posteriores superior e inferior y fascia toracolumbar.

Plano costal posterior: intercostales y mecánica respiratoria

El plano costal posterior corresponde a la porción muscular profunda de la pared torácica. Está formado por los músculos intercostales externos, internos e íntimos, que se extienden entre los bordes de las costillas y delimitan los espacios intercostales.

Este plano se sitúa inmediatamente por debajo de la fascia toracolumbar en su región posterior y en íntima relación con los nervios y vasos intercostales, que discurren en el surco costal (en orden: vena, arteria y nervio). Estas estructuras forman parte del paquete vásculo-nervioso intercostal, de gran relevancia clínica en técnicas infiltrativas y terapias manuales.

Su función principal es controlar la movilidad costovertebral y la dinámica respiratoria, participando tanto en la inspiración como en la espiración activa. Además, proporciona estabilidad estructural a la caja torácica posterior, influyendo en la mecánica postural global.

Estos músculos están directamente relacionados con la biomecánica de la columna vertebral, un tema que profundizamos en dicha entrada del Blog. Además, en el Curso de Osteopatía Avanzada enseñamos técnicas manuales para evaluarlos y tratarlos.

Origen Inserción Función Inervación
Intercostales externos
Borde inferior de cada costilla (tubérculo costal → unión costocondral)
Borde superior de la costilla subyacente (fibras oblicuas anteroinferiores) Elevan las costillas → facilitan la inspiración (aumentan diámetros torácicos) Nervios intercostales T1–T11
Intercostales internos
Borde superior de cada costilla (ángulo costal → esternón)
Borde inferior de la costilla suprayacente (fibras oblicuas posteroinferiores) Descienden las costillas → espiración activa; estabilizan espacios intercostales Nervios intercostales T1–T11
Intercostales íntimos
Cara interna de costillas y cartílagos (porción profunda del espacio intercostal)
Cara interna de la costilla suprayacente (paralelos a intercostales internos) Asisten espiración activa; estabilización fina del espacio intercostal y del paquete vásculo-nervioso Nervios intercostales T1–T11
Músculos del dorso. Músculos intercostales externo

Músculos profundos del dorso: músculos intercostales externos.

Músculos profundos del dorso. Músculos intercostales interno e íntimos.

Músculos profundos del dorso: músculos intercostales internos e íntimos y su relación con las fascias torácicas profundas.

Mecánica respiratoria: inspiración y espiración

La mecánica respiratoria se basa en los cambios de volumen y presión dentro de la caja torácica. Durante la inspiración, los músculos intercostales externos elevan las costillas y el diafragma desciende, aumentando el volumen torácico y facilitando la entrada de aire. En la espiración, los intercostales internos e íntimos descienden las costillas y el diafragma asciende, reduciendo el volumen torácico y promoviendo la salida del aire. Este mecanismo permite ventilar los pulmones de forma eficiente, adaptándose a las demandas respiratorias del organismo.

Infografía médica horizontal sobre mecánica respiratoria posterior, con diafragma descendido en inspiración y elevado en espiración.
Esquema anatómico simplificado de la mecánica respiratoria posterior. Muestra inspiración y espiración con flechas y músculos intercostales.

Plano profundo intrínseco: erectores, transversoespinosos y segmentarios

El plano profundo intrínseco espinal —también llamado plano autóctono— constituye la capa muscular más profunda de la región posterior del tronco. Está íntimamente adherido a las apófisis espinosas y transversas vertebrales y se extiende desde el sacro hasta la base del cráneo.

Se compone de tres grandes grupos: erectores espinales, transversoespinosos y músculos segmentarios cortos. En conjunto, estabilizan la columna, controlan su extensión y contribuyen a los movimientos de rotación, inclinación lateral y propiocepción vertebral fina.

A nivel neuroanatómico, este plano está inervado por los ramos dorsales de los nervios espinales a lo largo de toda la columna. Además, está íntimamente relacionado con la fascia toracolumbar, que le sirve de anclaje y transmisión de fuerzas, y con los paquetes vásculo-nerviosos intersegmentarios.

Clínicamente, constituye un foco habitual de disfunciones posturales, lumbalgias crónicas y rigidez segmentaria, especialmente en la zona lumbar y dorsal baja.

Origen Inserción Función Inervación
Erectores espinales (iliocostal, longísimo, espinoso)
Cresta iliaca, sacro, ligamento sacroilíaco, apófisis espinosas lumbares inferiores
Costillas, apófisis transversas y espinosas torácicas y cervicales, base del cráneo Extensión de la columna, inclinación lateral, control postural estático y dinámico Ramos dorsales de los nervios espinales
Transversoespinosos (semiespinoso, multífido, rotadores)
Apófisis transversas de vértebras cervicales, torácicas y lumbares
Apófisis espinosas de las vértebras suprayacentes (1–6 segmentos más arriba) Extensión, estabilización segmentaria, control de micro-movimientos y rotación contralateral Ramos dorsales de los nervios espinales
Segmentarios cortos (interespinosos e intertransversos)
Entre apófisis espinosas o transversas vertebrales adyacentes
Vértebra inmediatamente suprayacente Ajuste fino y propioceptivo de la posición intervertebral, estabilización dinámica Ramos dorsales de los nervios espinales

🪵 Erectores espinales

Extienden y estabilizan la columna. Pilar postural dinámico que permite movimientos globales controlados.

🔁 Transversoespinosos

Controlan la rotación contralateral y la estabilidad segmentaria. Músculos profundos clave para microajustes vertebrales.

🎯 Segmentarios cortos

Aportan propiocepción y ajustes intervertebrales finos. Relevantes en control postural y prevención de lesiones.

Ilustración anatómica posterior de la espalda que muestra los músculos profundos del dorso, plano dorsal largo.

Músculos profundos del dorso: plano dorsal largo

Ilustración anatómica posterior de la espalda que muestra los músculos profundos del dorso, plano espinoso y multífido.

Músculos profundos del dorso: Plano espinosos y multífidos.

Fuentes de referencia anatómicas

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❓ Preguntas frecuentes

¿Por qué es importante conocer los músculos profundos del dorso?

Porque son clave en la estabilidad postural, la movilidad vertebral y la prevención de lesiones. Son el soporte profundo sobre el que actúan muchas técnicas manuales.

¿Qué relación tienen con el dolor lumbar?

Una disfunción o debilidad en esta musculatura puede generar sobrecargas compensatorias y dolor en la región lumbar. Su abordaje manual es fundamental en rehabilitación.

¿Se enseñan estas estructuras en los cursos del Instituto?

Sí. En nuestros cursos de Quiromasaje y Osteopatía Avanzada se abordan estas estructuras en profundidad, tanto en su anatomía como en su tratamiento manual.