Anatomía de la cintura escapular y manguito rotador
La cintura escapular está formada por un conjunto de músculos que permiten la movilidad, estabilidad y fuerza del hombro. Entre ellos destacan los del manguito rotador, esenciales para mantener la articulación glenohumeral estable y prevenir lesiones frecuentes en el ámbito deportivo y clínico. Además, esta estructura, que vincula el miembro superior al tronco y asegura su movilidad y estabilidad, depende del correcto estado de la musculatura dorsal del tronco, la ventral del pecho y la propia escápula.
Anatomía de la cintura escapular
Concepto de cintura escapular
En anatomía se define una cintura como el conjunto de huesos y articulaciones que vincula el tronco con alguno de los miembros (superiores o inferiores). Por ello se distinguen dos: la cintura escapular, en el caso del miembro superior, y la cintura pelviana, en el caso del miembro inferior. A estas estructuras se suma la musculatura responsable de su movilidad y estabilidad. En este apartado nos centraremos en la cintura escapular.
Huesos de la cintura escapular
Clavícula
La clavícula es un hueso largo que se articula medialmente con el esternón y lateralmente con la escápula. Su función principal es vincular el miembro superior con el tronco, manteniendo la posición del hombro y transmitiendo las fuerzas entre ambos.
Escápula
La escápula es un hueso plano y triangular, situado en la parte posterior del tórax entre la segunda y séptima costilla. Presenta dos caras (anterior y posterior), tres bordes (superior, medial y lateral) y tres ángulos (superior, inferior y lateral). Su cara anterior, conocida como fosa subescapular, sirve de inserción al músculo homónimo (músculo subescapular). En la cara posterior se encuentran la espina de la escápula, que divide a esta cara en dos zonas bien definidas: la fosa supraespinosa y la fosa infraespinosa. En su ángulo lateral destaca la cavidad glenoidea, que presenta una superficie articular para la cabeza del húmero, dando lugar a la articulación glenohumeral.
Extremo proximal del húmero
El extremo proximal del húmero está constituido por la cabeza humeral, el cuello anatómico, el cuello quirúrgico, los tubérculos mayor (troquiter) y menor (troquín) y el surco intertubercular, que permite el paso del tendón de la cabeza larga del bíceps braquial. La cabeza humeral se articula con la cavidad glenoidea de la escápula para formar la articulación glenohumeral, la más móvil del cuerpo humano. Los tubérculos actúan como puntos de inserción para los músculos del manguito rotador, fundamentales para la estabilidad y movilidad del hombro. El cuello quirúrgico es una zona de especial relevancia clínica por ser un punto frecuente de fracturas y riesgo de lesión del nervio axilar.




Articulaciones de la cintura escapular
Articulación esternoclavicular
Une el extremo medial o proximal de la clavícula con el manubrio del esternón y el primer cartílago costal. Es una articulación sinovial en silla de montar, reforzada por potentes ligamentos, y constituye el único punto óseo de unión entre el miembro superior y el tronco.
Articulación acromioclavicular
Se establece entre el acromion de la escápula y el extremo lateral o distal de la clavícula. Es una articulación sinovial plana, estabilizada por el ligamento coracoclavicular, que permite pequeños movimientos de deslizamiento y ajusta la posición de la escápula.
Articulación glenohumeral
La articulación glenohumeral se establece entre la cabeza del húmero y la cavidad glenoidea de la escápula. La cavidad glenoidea es una superficie ósea poco profunda y semicóncava, que aloja solo parcialmente la cabeza humeral, mucho más voluminosa. Esta desproporción genera una clara incongruencia articular: por un lado, confiere a la glenohumeral una movilidad excepcional en los tres planos del espacio; por otro, la hace dependiente de estructuras complementarias para mantener su estabilidad. Entre ellas destacan el rodete glenoideo (labrum), la cápsula articular, los ligamentos glenohumerales y el manguito rotador, que actúan como verdaderos estabilizadores dinámicos.
Articulación escapulotorácica (funcional)
La llamada articulación escapulotorácica no es una articulación verdadera, sino una sisarcosis, es decir, una unión funcional mediada por planos musculares y de deslizamiento. Se establece entre la cara anterior de la escápula, cubierta por el músculo subescapular y la parrilla costal posterior, tapizada por el músculo serrano anterior.
Su importancia radica en que permite la movilidad de la escápula sobre el tórax —elevación, depresión, protracción, retracción y rotaciones—, que a su vez son imprescindibles para los movimientos amplios del hombro. Cuando existe una alteración en esta sincronía, como ocurre en la discinesia escapular, se compromete la función global del complejo del hombro y pueden aparecer dolor, pinzamientos y pérdida de fuerza.



Músculos de la cintura escapular
Extrínsecos
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Trapecio: músculo plano y superficial, interviene en la elevación, depresión, retracción y rotación de la escápula.
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Dorsal ancho: conecta la columna y la pelvis con el húmero, contribuyendo a la aducción, extensión y rotación medial del brazo.
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Romboides (mayor y menor): situados entre la columna y la escápula, responsables de la retracción y elevación de la escápula.
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Serrato anterior: fija la escápula contra la parrilla costal y permite su protracción y rotación hacia arriba; clave en la estabilidad del hombro.
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Pectoral menor: se origina en las costillas y se inserta en la apófisis coracoides, participando en la protracción y descenso de la escápula.
Intrínsecos
Son aquellos que se originan en la escápula y se insertan en el húmero, actuando directamente sobre la articulación glenohumeral.
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Deltoides: principal músculo de la abducción del brazo, con fibras anteriores (flexión y rotación medial), medias (abducción) y posteriores (extensión y rotación lateral).
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Redondo mayor: contribuye a la aducción y rotación medial del brazo, trabajando en sinergia con el dorsal ancho.
(Los músculos del manguito rotador se desarrollarán en un bloque aparte.)






Manguito rotador
Definición
El manguito rotador es un conjunto de cuatro músculos intrínsecos de la escápula que rodean la articulación glenohumeral. Su función principal es estabilizar la cabeza del húmero dentro de la cavidad glenoidea durante el movimiento, actuando como un “manguito dinámico” que controla la movilidad del hombro.
Músculos del manguito rotador
Supraespinoso
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Origen: fosa supraespinosa de la escápula y fascia.
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Inserción: carilla superior del tubérculo mayor del húmero (troquiter) y cápsula glenohumeral.
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Inervación: nervio supraescapular (C5–C6).
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Función: inicia la abducción (≈0–15°) y coapta superiormente la cabeza humeral.
Infraespinoso
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Origen: fosa infraespinosa de la escápula y fascia.
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Inserción: carilla media del tubérculo mayor y cápsula.
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Inervación: nervio supraescapular (C5–C6).
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Función: rotación lateral del brazo y estabilización posterior de la cabeza humeral.
Redondo menor (teres minor)
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Origen: tercio medio–superior del borde lateral de la escápula (cara dorsal).
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Inserción: carilla inferior del tubérculo mayor y cápsula.
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Inervación: nervio axilar (C5–C6).
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Función: rotación lateral; contribuye levemente a aducción; estabilización postero-inferior.
Subescapular
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Origen: fosa subescapular (cara costal) y láminas fibrosas.
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Inserción: tubérculo menor (troquín) y cresta del tubérculo menor; refuerza cápsula anterior.
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Inervación: nervios subescapulares superior e inferior (C5–C6; ocasional C7).
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Función: rotación medial del brazo, ayuda en aducción; estabilizador anterior; fibras inferiores colaboran en el descenso de la cabeza humeral durante la elevación.
Fisiología articular de la cintura escapular
La cintura escapular no funciona como un conjunto aislado de articulaciones, sino como un complejo articular integrado. Sus movimientos combinan la acción de la glenohumeral, la esternoclavicular, la acromioclavicular y la escapulotorácica.
Uno de los principios clave es el ritmo escapulohumeral: por cada 3° de elevación del brazo, aproximadamente 2° proceden de la articulación glenohumeral y 1° del movimiento de la escápula sobre el tórax. Este acoplamiento asegura un rango amplio de movilidad al tiempo que mantiene la congruencia articular y distribuye las cargas.
Cuando este ritmo se altera, como ocurre en la discinesia escapular o en lesiones del manguito rotador, se pierde eficiencia mecánica y pueden aparecer dolor, pinzamientos o limitaciones funcionales.
