Quiromasaje en contracturasAunque las contracturas musculares, calambres y agujetas son muy frecuentes, en realidad es poco lo que se sabe a ciencia cierta de ellos. Dado que no forman parte de los temarios impartidos en carreras de la salud como la medicina, tampoco hay muchos estudios realizados sobre estas alteraciones, quizás porque son de rápida resolución o escasa trascendencia en la vida cotidiana.

¿Qué lo causa?

Con el ritmo de vida actual donde la práctica de ejercicios físicos diversos a muy diversas edades y muchas veces sin control alguno, posibilita la aparición muy frecuentemente de algunas de estas molestias. 

Visión general y definición

Por definición una contractura es una contracción de la fibra muscular, de forma involuntaria (la persona que la padece no puede relajar las fibras musculares implicadas según su voluntad) que se acompaña de resistencia al estiramiento pasivo y en la mayoría de los casos resultan dolorosas.

Las contracturas pueden durar desde unas pocas horas (intermitentes) o ser más duraderas en el tiempo (permanentes). Las contracturas permanentes o fijas dan lugar a retracciones, acortamientos que acaban teniendo una influencia más o menos directa sobre diversas articulaciones (sobre todo en los músculos monoarticulares), provocando, a su vez, una disfunción articular o un bloqueo de la función de la misma.

Contracturas ¿cómo tratarlas y prevenirlas?

Las contracturas pueden deberse a diversas causas y de acuerdo a esto se las clasifica en: traumáticas, cuando aparecen a continuación de un accidente de coche, por ejemplo, o un traumatismo o golpe sobre un músculo; o no traumáticas, como ocurre en el caso de las tortícolis o en la lumbalgia aguda o lumbago.

También existen otro tipo de contracturas, que aunque son menos frecuentes las podemos encontrar en nuestras consultas. Tal es el caso de las contracturas reflejas, que se producen a consecuencia de un estiramiento rápido y violento de las fibras musculares, como podría ocurrir al levantar un peso que nos excede y con ello dañar ligamentos vertebrales. Con ello se activa un arco reflejo a nivel de la médula espinal que al detectar una señal de posible lesión reacciona produciendo una contractura muscular con el objeto de proteger dicha articulación vertebral (reflejo miotático). También pueden producirse como consecuencia de la rotura de fibras musculares y la consecuente contractura muscular refleja a fin de evitar que se extienda dicha lesión.

Otro tipo de contracturas son las que se dan a nivel de los músculos paravertebrales o del músculo psoas, cuando el paciente tiene a su vez una compresión e irritación de alguna raíz espinal.

Las contracturas conocidas frecuentemente como contracturas posturales” son cada vez más frecuentes ya que están en relación con posturas no naturales o mantenidas en el tiempo, como ocurre cuando estamos mucho tiempo con la cabeza flexionada mirando la pantalla del móvil y al levantar la cabeza sentimos un “tirón” en la nuca o en el trapecio.

Ciertas alteraciones emocionales, como por ejemplo el estrés o la ansiedad, también pueden producir contracturas. Aunque no se sabe concretamente de qué manera influyen en la fibra muscular, probablemente sea debido a que el metabolismo del músculo se halla alterado en estas especiales circunstancias y con ello la normal actividad de la fibra muscular.

Del mismo modo también se relacionan ciertos alimentos que algunas personas consumen asiduamente como productos muy industrializados, edulcorantes químicos, refrescos, etc. Estas substancias químicas también causan una alteración en el metabolismo muscular entorpeciendo la correcta contracción y relajación de la fibra muscular.

Recientemente se ha hablado de contracturas musculares, calambres y fatiga muscular, sobre todo en deportistas que a su vez tienen problemas odontológicos, tales como: caries mal tratadas, problemas de oclusión dental y periodontits.

Beneficios del quiromasaje en Bilbao en las contracturas: la técnica manual del quiromasaje que se realiza mediante fricción sobre la zona afectada hace que aumente el flujo sanguíneo consiguiendo que los tejidos recuperen su estado y flexibilidad natural.

Fisioterapia en los calambresLos calambres se definen como la contracción transitoria (que pueden durar desde unos pocos segundos hasta varios minutos), dolorosa o muy dolorosa e involuntaria de un músculo o grupo muscular y que se resuelve de forma espontánea o estirando dichas fibras musculares. Algunas veces los espasmos van precedidos de fasciculaciones (las fasciculaciones son pequeñas contracciones involuntarias de ciertas fibras musculares, visibles por debajo de la piel y que no llegan a producir ningún movimiento).

Es importante diferencias adecuadamente los calambres de los espasmos musculares de larga duración, como por ejemplo la espasticidad *1. Las contracturas y los calambres pueden coexistir, aunque no estén originados por las mismas causas.

Son más frecuentes en los músculos gemelos, en los pies y en los muslos y en más del 70% de los casos aparecen por la noche. A diferencia de las contracturas, los calambres pueden tener una causa neurológica subyacente que siempre debe valorarse.

Entre las causas más probables por las que se desarrollan los calambres podemos citar:

  • Uso excesivo de un determinado grupo muscular, con extenuación metabólica de dichas fibras musculares.
  • Compresión nerviosa, bien a nivel de nervio periférico o de una raíz espinal.
  • Deshidratación.
  • Disminución en el nivel de ciertos electrolitos como magnesio, potasio o calcio; como ocurre en la pérdida excesiva de los mismos (enfermedades intestinales, renales) o por deshidratación.
  • Disminución de la irrigación sanguínea en un determinado grupo muscular (arteriosclerosis de las arterias de las extremidades).
  • Embarazo.
  • Ciertos medicamentos (como ciertos diuréticos, betabloqueantes, para el colesterol elevado, ciertos broncodilatadores, ciertos antihipertensivos y algunos antipsicóticos).
  • Diálisis.

Beneficios del masaje: los tratamientos en fisioterapia en Bilbao en calambres musculares juega un papel importante ya que puede tomar parte en afecciones vasculares, estáticas, nerviosas y musculares.

Agujetas: todo lo que necesitas saber

AgujetasLas agujetas (a falta de una denominación científica adecuada las llamaremos así) se caracterizan por dolores musculares difusos que aparecen después de un breve tiempo (24 horas después) de haber realizado un ejercicio intenso y prolongado en personas sin entrenamiento físico. Pueden ser más intensas a los tres días de realizado el ejercicio y pueden durar por cinco días más. El dolor se localiza más habitualmente en la unión músculotendinosa (UMT), ya sea de origen o de inserción, aunque si el ejercicio fue muy intenso puede dolor todo el músculo, sobre todo en la movilidad activa e incluso en la palpación. En algunos casos se puede percibir una disminución de la fuerza muscular.

Existen muchas explicaciones para las agujetas, algunas de ellas muy inverosímiles, como la acumulación de ácido láctico (¡siendo esta la más popular de las explicaciones!) y según la cual dicha acumulación produce cristales (con puntas y de ahí lo de “agujetas”). Quizá el error proviene de ciertos hechos del metabolismo muscular que si ocurren, como el aumento de la acidez local que actúa como estímulo nocivo de las terminales sensitivas musculares. 

En ciertas ocasiones no es necesario que el ejercicio sea intenso para que aparezcan las agujetas, ya que aquellos ejercicios físicos basados en contracciones de tipo excéntricas producen frecuentemente estas molestias, con una producción casi nula de ácido láctico. 

De las explicaciones más aceptadas para la génesis de estas molestias se encuentran:

  • Microlesión músculotendinosa. El aumento máximo de la lesión de fibras musculares se produce unas 24 horas después del ejercicio. Esto se puede evidenciar por un aumento de las enzimas CPK y LDH.
  • Aumento de la temperatura. En los ejercicios muy intensos o especialmente después de ejercicios de tipo excéntrico se aumenta mucho la temperatura corporal (temperaturas por encima de los 38º) lo que produce la lesión de ciertas fibras musculares más sensibles. 
  • Espasmo muscular. Ya que en estas circunstancias la contracción más intensa de algunas fibras musculares produce una disminución del riego sanguíneo y la consiguiente isquemia. Esto ha sido comprobado mediante estudios miográficos que demuestran que en estas fibras musculares no ocurre la etapa de relajación muscular después del ejercicio.  

Diagnóstico de contracturas y calambres

1* Contracturas:  Los síntomas más frecuentes y habituales de un paciente con una contractura son el dolor y la limitación de la movilidad activa (por el dolor) y la pasiva (por acortamiento de la fibra muscular). Estos síntomas son más evidentes en contracturas de corta duración, es decir aquellas que se remontan a unas horas a pocos días desde que se han generado. En contracturas de larga evolución (más de tres o cuatro semanas) el dolor desaparece y la contractura solo se puede percibir mediante palpación directa de una zona fibrosa, entumecida y a veces con ciertas reacciones microcirculatorias. 

Los síntomas característicos y que se acompañan de otros concomitantes (que ocurren durante el mismo tiempo) varían según dos cuestiones importantes: la localización del músculo contracturado y la extensión de la contractura en el músculo afectado. 

Las contracturas son claramente más frecuentes en la zona lata de la espalda y en la región cervical, por lo que de acuerdo a esto suelen desencadenar síntomas específicos como mareos, cefaleas (cervicogénicas)*2 o incluso síntomas neurológicos periféricos o tronculares como por ejemplo el que ocurre por atrapamiento, en el síndrome de los escalenos; o el caso de la contractura del músculo piramidal que puede comprimir la emergencia del nervio ciático (por debajo del mismo) y provocar una “falsa ciática”. 

Con respecto al número de fibras afectadas, las contracturas pueden ser más extensas (segmentales) o más concentradas (fibrilares).

La contractura muestra un aumento de la rigidez del músculo cuando está en reposo. La renitencia puede ser idéntica entre un músculo contraído y un músculo contracturado; la diferencia es que un músculo contracturado, el grupo de fibras afectadas muestra una renitencia permanente aunque coloquemos el segmento corporal al que pertenece el músculo afectado en un estado que favorece su relajación. En las denominadas “contracturas de tipo fibrilar” se puede palpar un área de aspecto granular (como arroz inflado), que coincide con la zona dolorosa relatada por el paciente. Así mismo la presión sobre dicha área ocasiona al principio un incremento del dolor que luego de algunos segundos comienza a remitir. Este dato es importante porque nos permite diferenciar una contractura de un punto gatillo, donde la presión del mismo desencadena el dolor referido característico.

En las contracturas de tipo segmental y que a su vez son de larga data, la palpación de la misma, nos dará la percepción de estar tocando una cuerda (signo de la “cordada”). Este tipo de contracturas suelen ser menos dolorosas e incluso muchas veces indoloras, por lo que muchos pacientes incluso se sorprenden al comentarles que hemos palpado una contractura, por lo tanto se trata de contracturas no dolorosas de forma espontánea que si pueden ocasionar dolor si se traspasa cierto umbral, después de presionarlas suficientemente (dolor provocado). 

2* Calambres: en aquellos pacientes donde los calambres son frecuentes, o que duran mucho tiempo siempre será recomendable la consulta con el neurólogo ya que pueden ser una expresión de un trastorno neurológico subyacente. 

Son bastante habituales entre los deportistas que realizan esfuerzos intensos o con técnica deficiente. La incorrecta hidratación o práctica de deportes en zonas muy calurosas y húmedas también provoca la aparición más frecuente de estas dolencias. También aparecen más frecuentemente entre los nadadores de aguas frías.

Las personas que trabajan en zonas muy calurosas y húmedas (minas) también están más susceptibles a la aparición de los mismos debido a la pérdida de sales y agua. 

También son frecuentes entre los músicos, sobre todo los novatos que aún no están acostumbrados a tocar mucho tiempo. Los músculos más afectados en estos casos son los de los dedos. La mayoría de éstos son sensibles, emotivos, ansiosos y obsesionados con la perfección de la técnica.

Las miopatías endocrinas que se presentan especialmente en el hipotiroidismo, en la enfermedad de Duchenne y en la enfermedad de Addison, suelen cursar con calambres musculares. Otras enfermedades neurológicas más graves como la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) también se manifiestan produciendo calambres, entre muchos otros síntomas y signos. 

*1- El grupo SPASM, dedicado a su estudio, define la espasticidad como: “un desorden del control sensorio-motor debido a una lesión de neurona motora superior, presentando contracciones musculares involuntarias e intermitentes” (Burridge et al, 2005).Más del 80% de la población con lesión medular presenta algún grado de espasticidad (Levi et al, 1995), que en varias ocasiones se convierte en un problema incapacitante.

*2- La cefalea cervicogénica es un síndrome, o un patrón de reacción frente a estímulos nociceptivos generados por lesiones en una o varias estructuras anatómicas del cuello, inervadas por nervios cervicales. Este concepto admite la posibilidad de etiologías diversas y mecanismos multifactoriales.

La cefalea cervicogénica es frecuente, y afecta preferentemente a mujeres en la edad media de la vida. El dolor es estrictamente unilateral, con predominio en la región occipital pero con afectación también de la región frontal. La cefalea es moderada en general, no pulsátil y puede acompañarse de náuseas, vómitos y fotoaudiofobia pero con intensidad mucho menor que en la migraña. 

Los signos y síntomas de afectación cervical son constantes: antecedentes de traumatismo cervical directo o indirecto, limitación de la motilidad cervical hacia el lado sintomático, hipersensibilidad y/o precipitación del dolor por presión sobre determinadas zonas occipitales o cervicales.

El tratamiento de contracturas, calambres… depende obviamente de la etiología.