Lo primero que debemos plantearnos al dar un masaje en la espalda es el objeto del mismo.

Si se trata de un masaje con fines relajante muscular, sedante del sistema nervioso o descontracturante.

También hay que tener en cuenta si es un masaje base para otros procedimientos terapéuticos.

Teniendo en cuenta esta premisa procederemos a mejorar la movilidad y elasticidad de los músculos tensionados.

Quiromasaje procedimiento para aliviar patologías de la espalda

Comenzando con el procedimiento técnico del quiromasaje adecuado siempre hemos de realizar primero un contacto superficial, pausado, rítmico y en sentido caudal-craneal.

El quiropráctico procede al masaje desde la zona sacra hacia la región dorsal alta (por ejemplo a la altura de los hombros).

Es por ello que comenzamos con una técnica de presión ligera a moderada, con las palmas de nuestras manos.

Ascendiendo por la región paravertebral (en el sentido antes indicado) y cuando hayamos llegado a la altura de la base del cuello, cada mano se dirige hacia los hombros.

Para terminar regresamos desde allí hasta la región sacra, con presión muy suave sobre las costillas.

Repetimos algunas veces este procedimiento. Esto habrá activado la circulación sanguínea, calentado los músculos superficiales y eliminado de ellos sustancias residuales dañinas.

De esta manera, podemos pasar a un masaje más profundo con técnicas propias del quiromasaje en Bilbao .

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